17 de junio de 2012

Violetas y ojos de algún color.

Hablabas de una flor violeta
pero, ¿Qué decías?
Era como si la esencia se me escapase
lo siento,
escuchaba
como cercana a lo superfluo,
centrada en el sonido de las palabras
como si fuese música vacía.
Artificial.

Pero dijiste algo de una flor.
Una violeta.
Y desganada.
Querías decirme algo sobre una flor.
Ahorcada.
Temblando
desde el final de la habitación.

Alquimia, suspiro.
Le pusimos nombres.
Orgullo, hambre,
laberinto.

Como si fuera orgasmo.
Como si fuera risa.
Como si fuera sueño.

Me hablabas de una flor.
Me da miedo.

Le pusimos cigarros al polvo
Le pusimos sonrisa al muerto
como si fueran
las palabras del poema
la droga del adicto.

Primero la llamamos
Janis.
Por último:
Soledad.

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